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El día que Senna con un Mercedes-Benz venció en Nurburgring

El nuevo ‘Ring” tuvo un inicio espectacular

En octubre de 1984, el ‘nuevo’ Nurburgring fue sede de su primera carrera de Fórmula 1: el Gran Premio de Europa. El viejo ‘Ring, el poderoso Nordschleife, había sido el último anfitrión de la F1 en 1976; y aunque todavía se usaba ocasionalmente, finalmente había caído del calendario internacional después del ADAC 1000km del año anterior.

Su desaparición provocó la construcción de una nueva instalación de última generación. Construido como un apéndice de la pista original, pero diseñado específicamente para eventos modernos, su gran inauguración estaba programada para justo antes del lanzamiento al mercado del nuevo Mercedes-Benz 190 E 2.3-16.

 

Entra Mercedes-Benz

El 190 E era una versión más potente del 190 original, llamado con cariño ‘Baby Benz’, ya que era el automóvil más pequeño de la marca de Stuttgart en ese momento. Solo unos meses antes, en septiembre de 1983, el automóvil había sido presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt.

Mercedes había interrumpido todo tema del automovilismo después de la tragedia de Le Mans de 1955. Después de eso, todavía disputó algún rally ocasional, pero esa fue la única participación de la legendaria marca durante casi tres décadas. Cualquier otra actividad, como la participación del famoso 300 SEL 6.8 en el Spa 24 Hours de 1971, fueron asuntos puramente privados dirigidos por AMG.

Sin embargo, la llegada de los 190 también era el comienzo de una nueva era para Mercedes; y la versión de 2.3 litros con su motor de 16 válvulas hizo que algunas personas se sentaran y comenzaran a pensar en su potencial para el uso en circuito.

Cuando a alguien se le ocurrió la idea de que Mercedes podría exhibir el 190 E 2.3-16 con una carrera por invitación para celebrar la inauguración  del nuevo Nürburgring, el proyecto no tardó mucho en hacerse realidad.

La principal intención era la diversión en pista con coches idénticos en un fin de semana fuera del calendario de la F1, rápidamente la idea persuadió a muchas de las estrellas de la F1 a inscribirse en el evento.

Mercedes tenia buenos contactos en el mundo de la F1 gracias a un acuerdo especial que permitía a los pilotos activos o antiguos adquirir automóviles Mercedes a precios favorables. La marca atrajo al evento muchas de las  estrellas de la época para la carrera por invitación en el nuevo circuito el 12 de mayo.

Además, se prometió un nuevo automóvil de producción como premio para el ganador. 

Un campo lleno de estrellas

De los pilotos activos de Fórmula 1 que participaron en la carrera estaban los de McLaren con  Niki Lauda y Alain Prost al igual que los pilotos de Williams, Jacques Laffite y Keke Rosberg.

El italiano Elio de Angelis, que pilotaba para Lotus, también estaba presente, y un joven brasileño, Ayrton Senna, directamente de la Fórmula 3 en la que había ganado el título británico el año anterior, pero aún un desconocido para el público en general.

Senna había disputado solo cuatro grandes premios, para el equipo de Toleman, y todavía estaba a un mes de su actuación destacada en el Gran Premio de Mónaco, donde finalizó en segundo lugar detrás de Prost.

De hecho, fue el gerente de Senna, Domingos Piedade, quien usó su buena relación con Mercedes para asegurar un lugar para su joven protegido.

Antiguos pilotos también se unieron al evento. El tres veces campeón mundial Jack Brabham, al igual que los ganadores del título Phil Hill, John Surtees, Denny Hulme, James Hunt, Jody Scheckter y Alan Jones. Originalmente, el cinco veces campeón Juan Manuel Fangio había planeado participar; pero tras el viaje al Eifel, optó por no competir debido a problemas de salud.

Los ex pilotos de fábrica de Mercedes, Hans Herrmann y Stirling Moss también se unieron, al igual que Carlos Reutemann, John Watson y los expertos de Nürburgring Klaus Ludwig, Manfred Schurti y Udo Schütz. En todos los aspectos, el ramillete de pilotos fue sensacional.

Gerhard Lepler, un experimentado ingeniero de Mercedes que fue responsable de proyectos especiales, recibió la onerosa tarea de supervisar la preparación de 20 coches para el evento. Todos estaban equipados con unas barras antivuelco, un extintor de incendios y un baquet, así como un “interruptor de apagado” para el motor. Se retiraron los silenciadores de escape, se bajó el coche 15 mm y se hicieron otros cambios menores. En cuanto al resto, los coches eran absolutamente idénticos a la versión de producción.

 

Preparándose en mojado

Como era de esperar dada la ubicación de Eifel, la carrera se celebró en en mojado. Pero no disuadió a los miles de asistentes: de hecho, había mucho en juego, la carrera también se transmitió en directo por la televisión alemana.

“Es el tipo de evento que realmente me encanta”, dijo Prost en una entrevista con el periodista británico Adam Cooper. “Fue fantástico estar con todos estos pilotos.  Fue increíble cómo era el espíritu competitivo aquí. ¡Todos, incluso los mayores eran realmente competitivos!”

Para Prost, también fue la primera vez que realmente conoció a Senna, el hombre que no solo se convertiría en su compañero de equipo en McLaren en los años venideros, sino también su mayor rival. Habiendo llegado al aeropuerto casi al mismo tiempo, el francés llevó al brasileño al “Ring”.

Prost, partía en carrera desde la pole position pero Elio de Angelis golpeó el coche del francés en la primera vuelta. Alan Jones lideró la carrera por un tiempo, pero se vio obligado a meterse en boxes con un problema mecánico.

 

Senna toma el control

Eso permitió a Senna colocarse en primer lugar, y ganar la carrera de manera controlada, cuidando su coche en la pista húmeda y alejándose de los resbaladizos y recién pintados “pianos”.

Otros pilotos tenían mucho menos que demostrar, y estaban mucho más dispuestos a dar un espectáculo que asegurar un buen resultado. Detrás de Senna, Lauda y Reutemann completaron el podio, con Rosberg y Watson cuarto y quinto.

La carrera resultó ser un éxito espectacular, no solo allanando el camino para que Senna construya su reputación en la Fórmula 1, sino que también mostró la velocidad y agilidad del Mercedes 190 E. Incluso ahora, el 2.3-16 es muy buscado por los coleccionistas. – particularmente en de pintura champagne metalizado como los que Senna y Lauda lucieron en la carrera.

El coche ganador se exhibe en el Museo Mercedes-Benz en Stuttgart.

 

Allanando el camino para que Mercedes regrese a la competencia

Junto a las habilidades de pilotaje de Senna, la carrera también demostró ampliamente la idoneidad del Mercedes-Benz 190 para la competición.

Como resultado, no pasó mucho tiempo antes de que un 190 hiciera su debut en el DTM; y sus buenos resultados iniciales logrados por equipos privados, llevaron al regreso de Mercedes-Benz a los circuitos de un equipo oficial.

Mercedes-Benz es la fábrica con más títulos en el DTM

 

Nurburgring Champions Mercedes-Benz Cup – 12 de mayo de 1984

 

1 Ayrton Senna 26m57.780s (121.286km / h)

2 Niki Lauda 26m59.160s

3 Carlos Reutemann 27m01.470s

4 Keke Rosberg 27m01.980s

5 John Watson 27m02.250s

6 Denny Hulme 27m04.130s

7 Jody Scheckter 27m04.900s

8 Jack Brabham 27m11.250s

9 Klaus Ludwig 27m16.270s

10 James Hunt 27m17.460s

11 John Surtees 27m23.170s

12 Phil Hill 27m29.840s

13 Manfred Schurti 27m34.780s

14 Stirling Moss 27m35.430s

15 Alain Prost 27m37.120s

16 Udo Schütz 27m45.910s

17 Jacques Laffite 27m48.890s

18 Hans Herrmann 28m34.880s

19 Elio De Angelis 27m14.080s + 2 vueltas

DNF Alan Jones               

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